En el silencio interior, el corazón sostiene la melodía que no cesa a la espera de que el intelecto abandone la batalla contra la ilusión material. «Ríndete; ven a mí...», canta. «Sigue el rastro de esta canción que derrama fragancia de unidad y derriba dualidades. Para entrar, cierra la puerta... y ábrete al abrazo incondicional de la Luz, donde no hay ataque ni...Seguir Leyendo
- 9 feb 2020
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