Dejar de lado lo que no es importante es el sendero más claro hacia aquellos lugares en los que la felicidad logra, airosa, posarse. Llevar ─o no─ la razón no es relevante, sino poder contemplar cómo tu rostro amanece sin contrariarse entre las nubes nómadas de mi orgullo. Renuncio al aire enfurecido que azota nuestro paisaje; y mis rodillas ceden, como espigas maduras...Seguir Leyendo
- 25 may 2018
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